Como complemento a los dispositivos estatales, unas ONG ecuatorianas se implican en la acogida de niños en situación de riesgo, el seguimiento educativo de niños discapacitados, la gestión de centros educativos alternativos para jóvenes desfavorecidos, la oferta de clases de educación primaria para niños procedentes de familias con muy pocos recursos…