
Rosa Romero, madre de un niño con discapacidad mental, está al origen de la fundación « ayudemos a vivir ». Ella decidió aceptar la discapacidad de su hijo y dedicarse a su bien estar. Tras considerar que no hay mejor servicio que el aportado por uno mismo, creó la fundación para aportar un servicio adecuado a su hijo y ayudar a las familias en la misma situación.
Desde el 18 del abril 1996, la fundación propone diversas actividades con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de estos niños discapacitados y de sus familias integrándolos en un proceso de educación, atención, salud y de vigilancia alimentaria: terapia física, de lenguaje, ocupacional y participación en las olimpiadas para discapacitados.
Rosa es autodidacta: ha leído todos los libros relacionados con el tema que ha podido encontrar para poder aplicar las terapias a su hijo además de las que él ya recibe con los terapeutas profesionales que trabajan para la fundación. A veces se sorprende a ella misma, cuando completa los conocimientos de los terapeutas.
Lleva a cabo su actividad en diferentes frentes. Pertenece al consejo nacional de la infancia y ha participado en la redacción del código de la infancia, trabaja en la única compañía de seguros para discapacitados del país, e incluso para una institución que se dedica por ejemplo a la entrega de carnets de invalidez. Por lo tanto, su acción no se limita a ayudar y aliviar a los discapacitados en su vida diaria.Lleva a cabo una labor con el objetivo de inculcar un cambio en la mentalidad de todas las personas y/o entidades relacionadas con el ámbito de la discapacidad, y así poder dar una legitimidad a los derechos del discapacitado.
Difícil labor... pero no cabe duda de que el dinamismo y la generosidad de Rosa le permitirán acercarse a sus objetivos...
Propone diferentes actividades para mejorar las condiciones de vida de los niños discapacitados integrándolos en procesos de educación, de escucha, de salud y de seguimiento alimentario.
El 2 de marzo de 2013 Lenin Moreno recibió en Quito un reconocimiento público. El ex-vicepresidente había dedicado parte de su mandato defendiendo los derechos de las personas con discapacidad, ya que él mismo está en silla de ruedas. La fundación Ayudemos a Vivir, sumamente implicada en las acciones llevadas a cabo por el Vicepresidente, asistió a la ceremonia.
En cuanto llegaron al estadio, los jóvenes beneficiarios de la fundación así como sus padres fueron instalados en primera fila, un lugar preferente para seguir la programación del escenario. Los jóvenes, asombrados por el acontecimiento, estaban orgullosos de formar parte de los invitados.
La celebración empezó con un concierto de cantantes ecuatorianos en el cual los jóvenes participaron cantando y bailando. Después, una banda marcó oficialmente el comienzo de la ceremonia. A continuación desfiló la policía nacional, acompañada por deportistas con discapacidad que habían participado en las Olimpiadas especiales organizadas por el Vicepresidente.
Entonces, la llegada tan esperada de Lenin Moreno desencadenó el entusiasmo de la multitud. Fue aplaudido por todo el Estadio en señal de reconocimiento a su labor a favor de las personas con discapacidad. Numerosos agradecimientos y varios discursos concluyeron esta mañana cargada de emociones.
Equipo de producción, más conocidos cómo 'los aventureros del desarrollo sostenible' , la familia Traimany; con Deth (el papá) a la cabeza de la tribu y Delphine (la mamá), junto a sus cuatro mosqueteros ; Louann, Morven, Goulven y Sanouk (con edades comprendidas entre 3 y 13 años).
Misión de Terre21* : ayudar, durante su vuelta al mundo, a las asociaciones o iniciativas locales trabajando en el desarrollo sostenible, mejorando su visibilidad por medio de la realización de videos de presentación. Y ACCIÓN!
Último reto el 15 de marzo de 2012; tras un primer contacto con ²Ayudemos a Vivir² en Quito, se grabaron varias tomas de los niños de la fundación durante sus terapias y momentos de recreo. Una entrevista con la coordinadora fue el colofón final a ésta jornada enriquecedora.
²Une Option de Plus² se complace de haber compartido un momento de vida con esta feliz familia, y de haber podido poner en contacto a estos dos actores, les deseamos un feliz viaje.
La asociación Ayudemos a Vivir, de este modo, pudo compartir su día a día bajo el objetivo de las cámaras…
continuará…
* Constituidos como asociación, mantienen actualizados una página web y un blog, donde cuentan su periplo, cuelgan sus fotos y videos : http://www.terre21.fr/
La asociación tiene su sede en Conocoto, en el valle de los Chillos, al este de la ciudad de Quito. Situada en la región de Pichincha, es el lugar de residencia de numerosos trabajadores de Quito.
Rosa Romero, fundadora y actualmente coordinadora general de la organización, tiene un hijo con discapacidad mental. Decidió aceptar la discapacidad de su hijo y dedicar su vida a su bienestar, así como al de otros niños en la misma situación.
De ahí que el 18 de abril 1996 se fundara la asociación «Ayudemos a vivir», la cual se constituyó como una organización no gubernamental de padres de niños discapacitados. Año tras año, cada vez más familias pobres de Quito, pero también de los alrededores, se fueron acercando a la organización conocida por sus buenos cuidados, que son completos y necesarios para los niños.
Ante los esfuerzos realizados por los miembros de la asociación, en 2009 el Instituto Nacional de la Niñez y la Familia (INFA) ofreció a la asociación un local que les ha permitido adecuar diferentes salas de terapia, una cocina para asegurarse de que los niños puedan merendar tras sus cuidados y una comida equilibrada al día, así como varias áreas de juegos tanto en el interior como en el exterior.
Poco a poco, la asociación se ha ido ampliando con un equipo de jóvenes competentes y especializados en diferentes sectores de la asistencia necesaria para cada uno de los beneficiarios.
La fundación ha recibido una opinión favorable de parte del INFA para continuar con el cuidado de los niños discapacitados tras alcanzar la mayoría de edad y poder seguir así mejorando… por un precio simbólico a fin de dirigirse a las familias indigentes.
- Centro de Rehabilitación: Avenida de Jaime Roldos Aguilera, parroquia de Conocoto
• Domicilio y oficina de Rosa Romero: Azcázubi E3-35 y 9 de Octubre, Quito
Rosa Romero, coordinadora general: 08 48 36 158
Rosa Romero es autodidacta en lo concerniente a las discapacidades. Lee todos los libros que puede encontrar sobre el tema que le interesa en un determinado momento. A veces se sorprende cuando aprende ciertas cosas a través de los terapeutas. Está a cargo de la relación con las instituciones públicas, las familias de los beneficiarios y otros agentes más o menos cercanos a la asociación. Gracias a ella se organizan reuniones formativas con los padres, jornadas de puertas abiertas que permiten mostrar las actividades de la organización, y además los médicos acuden para constatar las mejoras realizadas por los beneficiarios.
Lorena Arévalo, psicoterapeuta y directora del centro de Conocoto, es una profesional que lleva a cabo su labor con gran dedicación.
Mejorar la calidad de vida de los niños, adolescentes y adultos que presentan diferentes discapacidades, particularmente retrasos mentales severos, respetando sus derechos y apoyándose en la participación de la familia y la comunidad.
- Contribuir al desarrollo completo de los niños, adolescentes y adultos mediante la prevención, educación, salud y nutrición.
- Reforzar la formación de las familias en términos de atención y protección.
- Mejorar los vínculos familiares mediante intercambios intergeneracionales e intercambios entre personas con y sin discapacidad.
- Terapia del lenguaje.
- Terapia física.
- Terapia ocupacional.
- Actividades de la vida cotidiana para su aprendizaje: cocinar, atarse los zapatos, sostener un lápiz o un tenedor, por ejemplo.
- Participación en los Juegos Paralímpicos y otros eventos similares.
La fundación se ocupa de niños, adolescentes y adultos que presentan retrasos mentales profundos y que proceden de varios barrios de la ciudad de Quito. Se trata de niños de familias con pocos recursos económicos que han sido marginados por su situación y por su entorno social, en el que se aprecia la desorganización familiar, la pobreza, el abandono y las pocas oportunidades de empleo para las familias. Estos niños carecen de atención aunque presentan necesidades más importantes debido a su discapacidad.
En 2012, alrededor de 40 niños han sido inscritos para la realización de actividades cotidianas.